Sin duda alguna habrás oído el término marca personal. Érase una vez, hace ya mucho tiempo, en que sólo las empresas tenían que preocuparse de sus marcas. Ahora las personas lo hacen, especialmente los profesionales que están abiertos a la búsqueda activa de nuevas oportunidades de empleo. Si tienes un perfil en redes sociales y las usas de modo profesional, vale la pena considerar lo que tu perfil transmite a un potencial empleador o a tus potenciales compañeros.

Éstos son algunos errores comunes que los usuarios de medios sociales cometen en sus perfiles y que, sin duda, perjudican sus marcas personales:

Falta de atención al detalle: Los errores tipográficos y los perfiles incompletos dicen a un empleador potencial que no se presta atención a los detalles. Incluso si adornas tu perfil con palabras clave para llamar la atención de los reclutadores, los reclutadores no se comunicarán contigo si ven un perfil descuidado. Por eso es imprescindible revisar tu perfil a menudo para asegurarse de que no te está representando mal.

Desconoces la Net-etiqueta: Antes de participar en cualquier red social debes averiguar lo que se considera un comportamiento adecuado en ese sitio. Puedes desalentar fácilmente a un potencial reclutador si te comportas de manera inapropiada en el mundo de los medios sociales porque puede concluir que tu falta de conciencia sobre la net-etiqueta se extiende hasta el lugar de trabajo.

Eres uno entre miles, nada te diferencia: No hay nada acerca de ti que sea distintivo o atractivo. Tu perfil es neutro y no le da al empleador una razón para darte una segunda oportunidad. En otras palabras, eres similar a otros millones de usuarios de medios sociales.

Tienes muy pocas conexiones: Es relativamente fácil construir una comunidad en las redes sociales porque hay miles de usuarios en la red y la mayoría estarán abiertos a conectar contigo a poco que compartas cosas interesantes. Pero si eres de los que has completado tu perfil y estas esperando a que la gente venga a ti, tendrás muy pocas oportunidades para parecer atractivo. La clave está en conectar e involucrarse en las diferentes redes en las que tienes perfil y buscar a las personas con ideas afines o completamente contrarias si lo que te gusta es el debate.

Tu perfil es poco sugerente: El título profesional (en LinkedIn), tu biografía (en Twitter), o tu perfil (en Facebook) deben decir algo sobre lo que tienes que ofrecer a un potencial empleador. Si eres es profesional de la comunicación corporativa, por ejemplo, se podría decir, «Director de comunicación – Ayudando a las empresas a conectar con sus públicos”. Pero, además, tu perfil en Twitter, tiene que incluir una URL que enlace con tu página en LinkedIn para poner de relieve tus logros de cada etapa en la sección de la experiencia profesional.

Aumentar tu credibilidad y tu conexión son los objetivos para demostrar tu valor profesional diferencial. ¿Estás en ello?

 

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