Al borde mismo de un nuevo año, cuando agotamos las últimas horas de un 2015 repleto de experiencias, aproximaciones, aventuras y también, por qué no, desventuras… cuando mirando hacia atrás vemos que nos queda el sabor de lo bien hecho, la satisfacción del éxito – un éxito interno, propio, sin ruido ni panderetas- sabemos que dejamos en el camino un poco de todos nosotros, un año más pero, no en vano, un gran año.

Hace pocas semanas un cliente aseguraba que lo mejor que le había pasado en el año había sido empezar a trabajar con nosotros. Se trata de un cliente difícil, complicado, desconocedor de la tarea comunicadora y de sus reglas, difícil de domesticar y de complacer; oír en sus palabras ese reconocimiento es la gasolina que me anima a seguir cada día con esta aventura que inicié hace ya casi 17 años. En un mundo de lobos, de grandes multinacionales, de hombres encorbatados y de mujeres engalanadas, hemos sobrevivido un año más. Y eso solo es posible en compañía, en muy buena compañía, la de un equipo de primera, satisfecho, comprometido e implicado. El mejor equipo del mundo. Lo digo sin rubor. Mis palabras de agradecimiento a Rosa Matías, a Gabriel Navarro, a Natalia Martín, a Rosa del Blanco, Cristina Rubio, Agustina Barbaresi, Carlos Balaguer, Marta Rodríguez, Oliver Serrano, Mónica Bernardo, Joan Espuny, José Antonio García, Jesús Puertas, Teresa Amor, Miguel Ángel Escobar… y a todos aquellos que, de una u otra forma, se han unido a esta gran familia en algún punto del camino 2015. Gracias, familia profesional, sois un lujo. Gracias especiales a Ana Mayo, compañera y amiga.

Gracias también a todos los que confían en nosotros sus palabras para que trabajemos con ellas, las transformemos y creemos noticias de verdad: gracias a Bank of America Merrill Lynch, a Turismo de Ávila, a Mylan, a UCB, a Natixis Global AM, a Gesconsult, a Bombardier, a Paloma Zabalgo, a Julius Baer, a Jupiter, a AESEG…a los que están por llegar.

Nuestro día a día se complace en transformar lo cotidiano en excelente, y no son palabras vacuas. Así lo sentimos y así lo hemos querido dejar plasmado en nuestra felicitación de este año, porque estamos convencidos. No es fácil contagiar nuestra forma de hacer, pero cuando lo hacemos es epidémico, invasivo, total. Así, nos sentimos tan a gusto como si fuéramos un poco de todos y de cada una de las empresas, organizaciones y profesionales con los que trabajamos; nos mimetizamos, nos implicamos, nos sentimos parte. Cuando hablan del lado oscuro de la comunicación, nosotros solo vemos luz, luz a veces tamizada y otras pocas con neblina, pero luz al fin y al cabo.

Nuestra experiencia a lo largo de todos estos años no es un salvoconducto. Debemos, perdón, queremos seguir aportando, aprendiendo, evolucionando, avanzando, ampliando, creciendo… No sabemos qué es exactamente lo que nos espera en este nuevo año pero tenemos ganas de él. Pronto lanzaremos una nueva página web que es mucho más que eso, es un punto de encuentro, de trabajo, de intercambio; con un blog valiente sobre comunicación referente en el sector. Seguimos adelante con Perspectivas wellcomm de la comunicación, 7 años ya, con más ganas que nunca de volver a demostrar que los pequeños también tenemos energía para mover montañas. Y el nuevo servicio audiovisual, que promete complementar el círculo comunicativo. Otros planes nuevos se vislumbran en el horizonte más inmediato y tentativas innovadoras verán la luz a lo largo del nuevo año. Estamos más vivos que nunca.

Sin más, a todos los que nos seguís semanalmente, a los que nos cruzamos en el camino, a los que nos acompañáis, a los que confiáis en nosotros, a los que nos buscáis, a los que nos animáis… a todos deciros que tenéis nuestra palabra, que con ella seguiremos trabajando y dando forma a mensajes, objetivos, propuestas y retos. Desearos, de corazón, un nuevo año cuando menos divertido y estimulante, un 2016 feliz y, cómo no, excelente.

 

 

Silvia Albert

Silvia Albert

Directora general / Agencia comma

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