Estos días hablábamos en nuestros canales internos sobre dónde estaríamos cada uno de nosotros si no estuviéramos en situación de alerta. Los más estaríamos preparando las maletas para salir hacia lugares familiares o lugares por conocer, viajes planificados con tiempo y meticulosidad; Sueños de playa, montaña, cultura… Otros, hablamos de olvidarnos, por fin, del despertador y estar deseando aprovechar un clima, en principio benevolente, para atender nuestras jardineras, nuestras pequeñas huertas, nuestros jardines… Hacer planes con los peques o tomar torrijas con nuestros mayores. Leer todos los libros atrasados, hacer la receta que se nos resiste de nuestro chef preferido o descender las pistas rojas de la estación que este año poco negocio ha hecho.

Esta Semana Santa no habrá maletas en las puertas de nuestras casas, ni taxis al aeropuerto. No habrá nervios de última hora ni peleas porque no cabe todo en el maletero. No habrá despedidas en la puerta de la estación de Atocha. No habrá revisión de neumáticos, parada en la gasolinera para llenar el depósito. No, esta Semana Santa no haremos cientos de kilómetros en cualquier dirección de nuestro territorio nacional ni tomaremos un café extra caro en el bar de la T4. Esta Semana Santa nosotros #nosquedamosencasa porque no hay nada mejor que podamos hacer.

No se trata de resignación; o si, pero da igual. Empezamos a pensar que no estamos tan mal como muchos otros. Al fin y al cabo, tenemos casas en las que quedarnos y, de momento, trabajo con el que pagarlas. ¡Eso sí que es un lujo! Y lo sabemos. Damos gracias al Universo.

Mientras tanto, dejamos volar nuestra imaginación… Los sueños pospuestos para mejor ocasión dan paso a nuestra capacidad de crear, de soñar, de inventar… que nos demuestra que estamos más vivos que nunca. Nos encanta engañar a la realidad con guiños de locura que tantas risas nos arrancan en momentos más duros.

Por ello, algunos de nosotros hemos decidido contaros qué vamos a hacer o cómo vamos a cambiar lo previsto por lo imprevisto, con ilusión, risas, creatividad y mucha imaginación.

Mientras disfrutáis de nuestro pequeño guiño a la adversidad, os deseamos una Semana Santa única (¡nunca mejor dicho!)




 

He leído y acepto la política de privacidad

Agencia comma

Agencia comma

Agencia comma

Leave a Reply