Hace unos días tuvimos en la agencia un debate interno sobre la eficacia y la utilidad de los boletines electrónicos ¿Es cierto, como vaticinan, que la newsletter ha muerto? En mi opinión, no. Personalmente estoy suscrita a numerosas newsletters de medios de comunicación sectoriales y de blogs de moda y cocina, que son para mí una fuente de información y entretenimiento.

¿Acaso han desaparecido las notas de prensa a pesar de los malos augurios? Tampoco, sólo que ahora los profesionales de la comunicación debemos ser todavía más exquisitos y cuidadosos a la hora de preparar los contenidos en función del medio al que nos dirigimos, el enfoque que queremos darle a la noticia y la herramienta que usamos.

Si bien el mundo online nos ha abierto un abanico de posibilidades, eso no quita que la tradicional newsletter pueda convivir, por ejemplo, con las redes sociales, e incluso ser complementaria a estas. Además, es importante tener en cuenta que, dependiendo de quiénes sean nuestros stakeholders, la newsletter puede garantizarnos el poder llegar a estos, porque queramos o no todavía existen públicos 1.0.

La condición indispensable para generar newsletters con éxito está en que su contenido que debe ser de calidad y aportar valor. Además, uno de los puntos fuertes de esta herramienta de comunicación es que por su formato permite crear enlaces con la web corporativa, compartir el último post publicado en el blog o remitir a la conversación generada en los perfiles en redes sociales.

Otro aspecto a su favor es la monitorización, dado que el emisor puede saber si el receptor abrió la newsletter, si se la reenvió a otra persona o qué enlaces han sido los más vistos. En este sentido, hay quien se atreve a dar datos y cifra la tasa de apertura de las newsletter en un 35-45% en cada publicación y las tasas anuales de los inscritos entre el 80 y el 85%. Sin duda, esta información es muy valiosa a la hora de comprobar qué contenido está funcionando y cuál no, y permite rectificar y afinar en mayor o menor medida.

Por supuesto, no todo es el texto, también el diseño es cada vez más determinante para despertar interés; por ello hay que hacerlas atractivas a la vista, y no pueden faltar las imágenes y los vídeos.

Por último, y no menos importante, es determinante elegir la frecuencia adecuada con la que se emiten las newsletters. Mi recomendación es no abusar de la confianza de los suscritos.

Lucía García es Consultora Senior en Silvia Albert in company

Lucía García

Consultora Senior

Silvia Albert in company

Silvia Albert

Silvia Albert

Directora general / Agencia comma

2 Comments

  • Efectivamente y tal y como indica el artículo, la newsletter no ha muerto, pero como en todo, se hace más necesario conocer mejor a nuestros suscriptores, enviarles información de utilidad que quieran recibir, y por supuesto no olvidarnos que el uso del móvil sigue creciendo, por lo que es indispensable asegurarnos que nuestras newsletters se ven bien en estos dispositivos.

    • Lucía dice:

      Gracias por tu comentario, Jose.
      Por supuesto, un aspecto muy importante en el diseño de la newsletter es que se adapte a la visualización de los dispositivos móviles. De lo contrario, dejaremos de llegar a muchos suscriptores.

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