“El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas”

William Arthur Ward

Dice la sabiduría popular que, en la vida, hay que renovarse… o asumir que se va a morir. Sin embargo, este dicho choca de frente con una de las mayores verdades del ser humano: nos resistimos al cambio. Detrás de esa resistencia, no hay otra cosa que miedo. Miedo al sufrimiento y a lo desconocido.

Si lo extrapolamos al mundo empresarial, el principal miedo que tienen las compañías a la hora de cambiar es que esto pueda afectar negativamente a su negocio. Este temor es obvio y comprensible, pero si una empresa quiere prosperar, sus gestores deben tener en cuenta que no se puede vivir de espaldas al futuro, que deben saber adaptarse al ritmo de su sector de actividad, a las necesidades de sus clientes y a la sociedad en la que viven.

Mucho se habla últimamente del necesario avance de la industria financiera, del crecimiento y proliferación de la gestión automatizada, de blockchain y de los clientes del futuro (cercano), los llamados millennials y centennials. El sector ha sido tradicionalmente conservador y uno de los que más ha temido el cambio. Sin embargo, está llegando un momento en el que aquellos que deseen ser líderes en el sector tienen que ponerse en movimiento. Y ese movimiento puede ganar velocidad si se apoya en la comunicación.

No se trata de que una buena comunicación vaya a ocultar el déficit de un negocio ni mucho menos. De hecho, la estrategia de comunicación debe ir de la mano de la estrategia de negocio, como siempre insistimos desde Silvia Albert in co.

Cuando una compañía está evolucionando, la comunicación bien entendida e implementada se transforma en una herramienta muy potente que puede en favor de la firma y ayudarla a poner en valor el proceso. Aquí van algunas consideraciones sobre cómo puede la comunicación apoyar el cambio:

bullet Crea tu propio lenguaje: a pesar de compartir sector e incluso a veces objetivos con sus competidores, cada compañía debe tener su propia identidad a la hora de comunicar y comunicarse con sus audiencias.

bullet Construye un buen storytelling: comunicar es, al fin y al cabo, contar historias. A la hora de narrar un cambio es fundamental hacerlo de forma interesante e inspiradora, apoyada en los hitos conseguidos y enfocada a los que están por venir.

bullet Abraza la comunicación digital: no se puede hablar de futuro y comunicarse igual por los mismos canales y de la misma manera que en el pasado. Las ediciones en papel de los periódicos siguen siendo el objetivo de la mayoría de clientes a la hora de afrontar la relación con medios, cuando ahora las ediciones web son las que de verdad tienen audiencia. Por no mencionar que cada vez más ciudadanos se informan a través de las redes sociales.

bullet Ten una estrategia flexible: la hoja de ruta de una compañía debe estar viva y adaptarse a los cambios necesarios. El objetivo de comunicación que te planteas hoy puede no ser el mismo que mañana, o pueden surgir imprevistos que pongan sobre la mesa elementos que no se habían tenido en cuenta. Igual que el negocio de una compañía debe evolucionar, su estrategia de comunicación debe acompañar esa evolución.

bullet Conecta con el cliente del futuro: buena parte del éxito empresarial va a depender de la capacidad de una compañía para conectar no sólo con los que son sus clientes hoy, sino con los que lo serán mañana. Hay que saber en qué escenarios se mueven audiencias como los millennials, hay que tener en cuenta figuras como la del influencer o la del prescriptor de marca. En definitiva, una compañía tiene que saber amoldarse a su público objetivo y crecer de su mano.

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