Desde que surgió, hace unos años, la importancia de la comunicación online ha ido aumentando de forma muy acelerada. Al principio muchas empresas sentían desconfianza por las redes sociales y le daban poca credibilidad a los medios online. Pero poco a poco, los medios sociales fueron cobrando mayor relevancia hasta conseguir que cada vez más empresas, instituciones y marcas decidieran apostar por ellos como una vía fundamental para sus mensajes y su comunicación con los clientes y usuarios.

Tanta es la importancia que se les ha otorgado a estos canales, que en ocasiones parece que ha llegado a relegar la comunicación “tradicional” a un segundo plano. En esa situación, surgía la figura del Community Manager, un perfil destinado a gestionar las comunidades digitales de las marcas en sus redes sociales y, en muchos casos, los encargados de dar vida a sus blogs, entre otras labores digitales. En una realidad económica y de falta de empleo como la que hemos estado viviendo durante estos últimos años, muchas personas han optado por reciclar sus perfiles, en muchos casos que nada tenían que ver con la comunicación, y dedicarse profesionalmente al Community Management.

Pero una vez que hemos alcanzado los momentos más álgidos para el sector online, y teniendo en cuenta que lo más probable es que se trata de una tendencia que cambie y evolucione con la misma rapidez con la que ha surgido y se ha desarrollado hasta ahora, la pregunta que nos hacemos es qué pasará con estos perfiles surgidos únicamente a raíz de esta tendencia.

Haciendo un análisis global del sector, tanto antes como durante el desarrollo de la comunicación online, lo que parece claro es que ha llegado el momento de que el on y el off dejen de funcionar de forma independiente y funcionen bajo un único paraguas de una estrategia de comunicación global.

Ante esta situación, lo que parece innegable es la necesidad de que los profesionales de la comunicación que aún se han resistido a hacerlo, se adapten y se pongan al día de las nuevas tendencias y posibilidades del mundo digital, para sumarlas a las que vienen utilizando hasta ahora.

Es más que probable que en un futuro no muy lejano, comiencen a desaparecen los perfiles que únicamente se dedican a la gestión de las comunidades, para sumar estas tareas a las que ya venían realizando los profesionales de la comunicación, integrándose de esta manera tanto en los departamentos como en las agencias de comunicación.

Aunque esos perfiles que no venían de la comunicación han optado por desarrollar su trabajo dentro del mundo digital. Muchos de ellos han aprendido a desarrollar las tareas de comunicación en el ámbito 2.0 de una forma mucho más rápida y eficiente que los propios comunicadores, por lo que es de esperar que los que continúen en esta profesión sean aquellos capaces de asumir y adaptarse también a las necesidades del offline y la comunicación “tradicional” para dar una respuesta global a sus clientes.

De esta manera, las labores de comunicación, sean offline o sean online, volverán a ser responsabilidad de los profesionales que, de forma natural, siempre deberían haberlas desarrollado. ¿No crees? o ¿Piensas que la figura del «Community Manager» tiene aún futuro?

Agencia comma

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