Mi experiencia en Atlas Madrid, explorando nuevas vías de comunicación

Todo comunica. He aquí el buque insignia de lo que propaga Silvia Albert en el asesoramiento y diseño de estrategias de comunicación. Como expertos, estudiamos, analizamos investigamos todas las ramas de la comunicación, porque lo que somos, es lo que hacemos. Nuestro sector avanza a pasos agigantados y nosotros pedaleamos fuerte siguiendo ese rumbo frenético. Lo demostramos año a año en la presentación de Perspectivas Wellcomm y, por otra parte, en nuestra propia ambición de reinventarnos cada día como expertos de la industria. Nos enfrentamos a nuevos retos con ansia de superarlos y aprender de ellos. Hoy os hablaré de un uno desconocido para mí y del que estoy segura, explotaré todos los recursos que me ha brindado: la performance como canal de comunicación.

Todo comenzó con el siguiente cartel:

atlas

Al momento, me interesé por el llamamiento del mismo y resultó ser una novedosa iniciativa que pretendía ser un altavoz para la sociedad. Hasta ahora, los canales que conocía para ello eran los medios de comunicación y, por supuesto, las redes sociales, herramientas que ponen de manifiesto el llamado periodismo ciudadano. El hecho de no requerir experiencia para participar lo hacía mucho más humano, lo que me sumergiría posteriormente en un análisis de comunicación social.

La curiosidad invadió mis ansias por descubrir algo nuevo dentro del mundo del lenguaje visual. El trabajo ya había sido representado con éxito en 35 ciudades como Helsinki, Río de Janeiro, Budapest, Milán, Reikiavik o Lisboa. Con el nombre Atlas Madrid, tenía como objetivo reunir a 100 personas diferentes para construir un mapa del complejo tejido social y realizar una representación de los seres humanos a través de su papel en la sociedad en la que están insertos. Para ello, debíamos participar en un taller metódico/didáctico durante una semana y realizar al final una representación ante el público. Fue la idea de recrear un “TimeLine de Twitter en directo” lo que hizo que me involucrara mucho más. Allí me presenté, en las instalaciones de artes vivas del  Matadero de Madrid junto a otras 99 personas sin saber muy bien cómo transcurriría la semana.

Dirigidos por la maestra Ana Borralho, directora artística del Festival de Artes Performativas Verão Azul y comisaria del Festival de Música Electrónica Electrolegos en Portugal, empezamos a preparar la acción escénica. Estudiantes, personas jubiladas, en paro, profesionales de hostelería, arquitectura, informática, orfebrería, consultoría, fotografía, mantenimiento, o recursos humanos eran algunas de las profesiones de los participantes. El primer día nos presentamos y expusimos qué era lo que más nos preocupaba de la sociedad, tanto a nivel personal como a modo general. En esas entrevistas previas, los organizadores ya iban creando el hilo argumentativo de la performance. Durante aquella semana, todas nuestras energías derivaron en fusionar cuerpo/mente/emoción/sentimiento/lo social/lo político, género/ambigüedad y el autorretrato a través de ejercicios de expresión corporal y lingüística.

La acción se inspiraba en la canción infantil portuguesa “Si un elefante molesta a muchas personas, dos elefantes molestan mucho más, si dos elefantes molestan a muchas personas, tres elefantes…”. La palabra elefante se sustituía por la profesión de cada uno junto con una frase inquietante basada en cómo se sentía el individuo en la sociedad. Lo que reflejaba el conjunto era un altavoz de denuncia social contra la desigualdad, el machismo, la lucha de clases, la homofobia, la precariedad laboral, corrupción, terrorismo… envuelto por la representación emocional de cada persona.

Os dejo un vídeo del proyecto en Portugal

Además de disfrutar de la experiencia, gocé de la oportunidad de analizar el público objetivo de las firmas que representamos. Me encontraba en un escenario de embajadores de marca, muchos de ellos influencers de una determinada área. Abramos los ojos, los canales de difusión se duplican, triplican y cuadriplican, y varían en forma y formato. Instituciones y marcas deben ser conscientes de cara a la implementación de sus estrategias y, por consiguiente, los expertos de la industria de la comunicación debemos explorar cada día todas las opciones posibles para no dejar de evolucionar. Y si, para ello, hay que subirse a un escenario, nos subimos.

 

 

Cristina Rubio

Cristina Rubio

Consultora senior / Agencia comma

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