Llevo tiempo observando los informativos de Antena 3. Son los informativos de esta cadena los que más veo aunque brujulee por otros en busca de algún enfoque informativo un ‘poquito’ diferente. Debo confesar que no tengo mucho éxito, la verdad.

Pues volviendo a los de Antena 3 y dedicándome a lo que me dedico me persiguen obsesivamente dos cosas:

1.- “(…) se entiende éticamente incompatible el ejercicio simultaneo de las profesiones periodísticas y publicitarias. Igualmente, esta incompatibilidad se extenderá a todas aquellas actividades relativas a la comunicación social que supongan un conflicto de intereses con el ejercicio de la profesión periodística y sus principios y normas deontológicas”. Esto no lo digo yo (faltaría) es parte textual de los principios de actuación que recoge el vigente Código deontológico de la profesión periodística (si, si, lo tenemos aunque no lo hayas leído nunca!) ¿Por dónde exactamente nos estamos pasando este punto? (¿además de algunos otros?)

Debo decir que como telespectadora, usuaria, cliente… me chirría enormemente ver al periodista de deportes anunciar un champú o un coche como a la responsable del tiempo hablar de las ventajas un banco colorido. No sé si son exactos estos ejemplos, pero sí que estos anuncios encubiertos de noticia interrumpen el flujo informativo y pervierten las noticias. Es obsceno. Creo que hacen perder toda la credibilidad de lo que cuentan porque dejan de ser periodistas para convertirse en hombre/mujer anuncio.

Lo peor es que nos estamos acostumbrando a que nos den gato por liebre. Entendemos que las televisiones privadas son eso, privadas, y que en su plan de negocio está el ser rentables pero ¿a qué precio? ¿Dónde queda la credibilidad? ¿la deontología? ¿No tiene nada que decir la FAPE al respecto? (esto da para otros post!)

Pero supongo que ‘la pela es la pela’.

2.- Pirámide invertida: las 5w. Principio de redacción periodística: what, who, where, when and why. Miércoles 10 de septiembre. “Un App permite que los niños vayan a la escuela solos. Una empresa ha desarrollado una aplicación…” ¿Una empresa? ¿Qué empresa? Más aún, entrevistan a uno de los responsables de la ‘no citada’ empresa y en el cintillo de presentación insisten: “responsable de la empresa que ha desarrollado la aplicación”. Y se quedan tan tranquilos. ¿Acaso están pensando que si citan a la empresa les están haciendo publicidad gratuita? ¿No es cierto que si la información sale en el telediario es porque es (o debería ser) suficientemente interesante como para publicarse? Obviar el sujeto de la acción, ¿no supone un severo recorte a los principios de la redacción periodística? Yo, que estoy un poco al tanto de este tipo de herramientas para hacer las ciudades más amables y a los niños más independientes, conozco algunas apps de este tipo y la noticia me confundió, no me informó del todo y me llevó a sorprenderme. ¿Es este el objetivo de los informativos?

Más aún, ¿qué hay del trabajo realizado por compañeros de la comunicación para ofrecer a la televisión ‘llave en mano’ un contenido considerado ‘periodístico’, el tiempo dedicado por la empresa para darle imágenes y declaraciones y a la que han capado de una forma tan poco profesional? ¿Dónde queda el respeto de las reglas de la comunicación?

Hablo de Antena 3 porque es el ejemplo más reciente que tengo pero mucho me temo que no es un caso aislado (aunque sí posiblemente sea una de las emisoras en donde más se abuse) La información es información y si cabe en la agenda del día de un medio debe ser al completo. Cada vez es más frágil la frontera entre publicidad e información y sólo nosotros, los periodistas, somos los garantes de que estos límites no se desdibujen.

¿O es que si no pasas por caja no sales?  Porque ¿’la pela es la pela’?

Silvia Albert

Silvia Albert

Directora general / Agencia comma

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