La asertividad es un estilo de comunicación muy útil para expresar de forma armoniosa nuestros pensamientos, emociones y sentimientos hacia los demás sin agredir ni ser agredidos nosotros mismos.

Seguramente has leído u oído algo acerca de este término pero, ¿sabes realmente qué significa y cómo se pone en práctica realmente la comunicación asertiva?

¿Qué es la asertividad?

Ser asertivo es la capacidad de expresar un mensaje, una actitud, un valor, una opinión o una emoción de forma activa, pero sin perjudicar ni agredir a nuestro interlocutor. Se trata de una forma de comunicar madura, con la que somos capaces de emitir nuestro mensaje y defender nuestros derechos de manera hábil y con la seguridad de que llegará correctamente al receptor del mismo.

Es muy habitual confundir el concepto de asertividad con la capacidad de «decir que no», pero el término es mucho más amplio y recoge otras muchas habilidades sociales implícitas en él.

Definición de la RAE para asertividad

La definición de asertividad de la Real Academia Española no nos da demasiadas pistas sobre el uso práctico del término. Sin embargo, podemos encontrar algunas señales buscando ese misma palabra y algunas relacionadas:

  • Aserto. Afirmación de la certeza de algo.
  • Asertividad. Cualidad de asertivo.
  • Asertivo. Que expresa su opinión de una manera firme

Características de la persona asertiva

Las personas que se comunican de forma asertiva habitualmente cumplen con una serie de atributos o características personales, sin las cuales sería imposible realizar ese tipo de comunicación de manera efectiva:

  • Libertad de expresión.
  • Comunicación directa, adecuada, abierta y honesta.
  • Facilidad para comunicarse con toda clase de personas.
  • Su comportamiento es respetable y es capaz de aceptar sus propias limitaciones.

asertividad

Derechos asertivos básicos

La asertividad y la comunicación asertiva se basa en algunos derechos asertivos básicos. Manuel J. Smith, profesor adjunto de psicología clínica en la Universidad de California y considerado el pionero de los derechos asertivos y la terapia asertiva, escribió en 1975 When i say no, i feel guilty«, manual en el que se recogen algunos de esos derechos dentro de la denominada «Declaración de los derechos asertivos”, que se popularizó rápidamente en los Estados Unidos.

Sin embargo, actualmente los profesionales de la psicología suelen trabajar en la consulta con un listado más amplio de derechos asertivos. Incluimos a continuación, ligeramente modificados, los que propone el psicólogo Alberto Soler:

Listado de 22 derechos asertivos

  1. Algunas veces, tienes derecho a ser el primero. Ceder siempre a los demás, no comunicar tus deseos o preferencias no te hace más cortés. No digas «lo que quieras» cuando tengas una preferencia.
  2. Tienes derecho a cometer errores. Los errores forman parte de la vida, son necesarios para el aprendizaje. No te avergüences por ellos y defiende tu derecho a cometerlos.
  3. Tienes derecho a tener tus propias opiniones y creencias.
  4.  Tienes derecho a cambiar de idea, opinión, o actuación.
  5.  Tienes derecho a expresar críticas y a protestar por un trato injusto, pero siempre de forma respetuosa a los demás.
  6.  Tienes derecho a intentar cambiar lo que no te satisface.
  7.  Tienes derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.
  8.  Tienes derecho a sentir y expresar el dolor.
  9.  Tienes derecho a ignorar los consejos de los demás.
  10.  Tienes derecho a recibir el reconocimiento por un trabajo bien hecho, tanto por los demás como por ti mismo.
  11.  Tienes derecho a negarte a una petición, a decir «no» sin sentirte culpable o egoísta.
  12.  Tienes derecho a estar solo/sola, aún cuando los demás deseen tu compañía.
  13.  Tienes derecho a no justificarte ante los demás. En ocasiones con un “No, gracias” es suficiente.
  14.  Tienes derecho a no responsabilizarte de los problemas de los demás.
  15.  Tienes derecho a no anticiparte a los deseos y necesidades de los demás y a no tener que intuirlos.
  16.  Tienes derecho a ser tratado con dignidad y a protestar si sientes que no es así.
  17.  Tienes derecho a tener tus propias necesidades y que sean tan importantes como las de los demás.
  18.  Tienes derecho a experimentar y expresar tus propios sentimientos, así como a ser su único juez.
  19.  Tienes derecho a detenerte y pensar antes de actuar.
  20.  Tienes derecho a pedir lo que quieres y la aceptar un no por respuesta.
  21.  Tienes derecho a hacer menos de lo que eres capaz de hacer. No siempre puedes rendir al máximo.
  22. Tienes derecho a decidir qué hacer con tu cuerpo, tiempo y propiedad

Comunicación pasiva, agresiva y asertiva

La comunicación asertiva se encuentra a medio camino entre la comunicación pasiva o inhibida –nos callamos, nos «guardamos» lo que pensamos, no expresamos lo que realmente queremos decir– y la comunicación agresiva –no nos guardamos nada, pero emitimos el mensaje en un tono o actitud inadecuada–.

Para entender mejor el concepto, pongamos un ejemplo sencillo. Imaginemos que estamos en la cola del cine y una persona se cuela.

  • La comunicación pasiva o inhibida consistiría en no decir nada, aunque nos haya dado rabia la situación,  provocando un importante sentimiento de frustración.
  • La comunicación agresiva, por el contrario, haría que gritásemos o hablásemos con malos modales, surgiendo casi con total seguridad una situación de conflicto.
  • Sin embargo, la comunicación asertiva consistiría en, con total tranquilidad, mirando a los ojos e incluso con una leve sonrisa y un tono de voz adecuado, comunicar a la persona que nosotros estábamos delante.

Cinco pasos para comunicar con asertividad

asertividadEs lógico pensar que las situaciones a las que nos enfrentamos cada día, ya sea en el ámbito social, laboral o familiar, no son tan sencillas como la de la cola del cine. Sin embargo, el uso de una comunicación asertiva nos puede ayudar mucho en la inmensa mayoría de interacciones sociales en múltiples ámbitos. Pero, ¿cómo hacerlo? Vamos a revisar a continuación cinco pautas imprescindibles para comunicar de forma asertiva:

  1. Piensa en el problema, no en la persona. Es muy habitual que cuando tengamos un desacuerdo, un intercambio de pareceres o una discusión, nos centremos en la persona en vez de en el problema. Céntrate en el motivo del problema y escucha con atención qué mensajes se emiten, y no quién los emite, intentando liberarte de ciertos prejuicios. No te tomes una situación que no te gusta como algo personal.
  2. Cuida tu lenguaje verbal y no verbal. De nada sirve que tengamos un tono de voz adecuado si nuestro cuerpo muestra signos de agresividad, o viceversa. Nuestro lenguaje verbal y no verbal debe de ser lo más coherente posible y mostrarse en la misma línea u orientación.
  3. Escucha, escucha, escucha. Para poner en práctica una comunicación asertiva es necesario escuchar, no solo oír. Muchas veces estamos pensando más en nuestro propio discurso que en lo que nos está transmitiendo nuestro interlocutor. Presta atención primero a lo que dice, respeta sus tiempos y muestra que estás poniendo atención.
  4. Ser empático no significa estar de acuerdo. Otro de los elementos clave para que nuestra comunicación sea asertiva es practicar la empatía, o lo que es lo mismo, ponernos en el lugar del otro y hacerlo ver con claridad. Ante un desacuerdo o una situación que nos incomoda, prueba a decir a tu interlocutor «entiendo perfectamente lo que comentas», «he escuchado con atención lo que has dicho», «creo que me ha quedado clara tu opinión al respecto». Una vez hecho esto, la persona con la que hablamos sabe que le hemos prestado atención y estará más receptiva para escuchar nuestro punto de vista.
  5. Pon en práctica algunas técnicas asertivas. Sobre el papel parece muy sencillo poner en práctica la comunicación asertiva, pero podemos encontrarnos con situaciones bastante complejas. En estos casos, conviene usar algunas de las tácticas asertivas que mejor funcionan, que pasaremos a ver ahora.

Técnicas asertivas

Lograr comunicarnos con asertividad requiere de un cierto entrenamiento. Para ello, podemos emplear diferentes técnicas asertivas que nos facilitarán el empleo de este tipo de comunicación:

Disco rayado

Es una de las técnicas asertivas más conocidas. El propósito es el de insistir con el mismo mensaje hasta «cansar» a la otra persona: «Sí, te he escuchado, pero….», «Sí, pero te repito que…», «Me parece estupendo, pero…», «te repito una vez más que te entiendo, pero….».

Aplazamiento asertivo

Esta técnica de asertividad consiste en hacer ver a nuestro interlocutor que el momento actual no es el mejor para discutir. El objetivo es detener la conversación si vemos que, aunque estemos empleando una comunicación asertiva, no logramos que la otra persona capte el mensaje, o bien si esta se está dirigiendo a nosotros de manera muy agresiva.

Pregunta asertiva

En la pregunta asertiva nuestro propósito consiste en responder para pedir más información, sin cuestionar lo que nos han dicho, ya sea una crítica hacia nosotros, hacia una situación que nos cuesta creer o comprender, o cuando nos están expresando emociones, o situaciones con las que no estamos de acuerdo.

Acuerdo asertivo

Esta técnica asertiva da la razón al interlocutor. Se cede, pero se insiste en el error cometido y no en la forma de ser de uno. Se da la razón parcialmente a la otra persona, pero mostrando la intención de no seguir con la conversación.

Ejemplos de frases asertivas

Hay muchos ejemplos de frases asertivas que podemos emplear en nuestro día a día, según diferentes contextos. Algunos ejemplos pueden ser:

–Disculpe, yo estaba primero en la cola.

–¿Seguro? Yo creo que no

–Insisto, yo estaba delante de usted, se lo aseguro. (Disco rayado)

«Siempre acabas enfadándote conmigo».

«Puede que tengas razón, pero es algo que deberíamos discutir con calma en otro momento» (Aplazamiento asertivo).

–Llegamos tarde, como siempre, por tu culpa.

–Es posible, ¿qué crees que podría hacer para mejorar eso? (Pregunta asertiva).

Ventajas de la comunicación asertiva

asertividadEmplear de manea eficaz una comunicación asertiva nos aporta muchas ventajas. Las más importantes son:

  • Mayor sensación de control sobre el entorno y sobre nosotros mismos.
  • Mejora la autoestima, el autonocomiento y la gestión emocional
  • Nos ayuda a vivir situaciones y experiencias más gratificantes.
  • Mejora en las relaciones interpersonales
  • Permite una mejor resolución de los conflictos.

Comunicar de forma asertiva es fundamental para mejorar el día a día en nuestra vida personal, pero también profesional. ¿Te comunicas siempre de forma asertiva?

 

Oliver Serrano

Oliver Serrano

Consultor senior / Social media / Agencia comma

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