Que una empresa pequeña/mediana cumpla 20 años de existencia es todo un logro, más aún si de estos 20 años, la mitad han transcurrido atravesando una crisis económica de enormes dimensiones. Decir que estamos enormemente orgullosos y muy felices creo que se nos queda corto.

Esto sólo ha sido posible por el espíritu luchador, por nuestra voluntad de no dejarnos amedrentar por los problemas, las circunstancias o los obstáculos. Y no, que no digan que somos agresivos porque no es verdad; somos fuertes. Sobre todo, creemos firmemente en lo que hacemos. Y, lo mejor, nos divertimos haciéndolo. Disfrutamos mucho de nuestro trabajo y afirmar eso hoy en día es un verdadero lujo.

Convencer de la importancia de la función comunicadora, o de las ventajas de hacer las cosas de otra manera; ayudar a mirar más allá del corto plazo y del resultado inmediato. Aprender de y con, del tan manido trabajo en equipo, de la co-creación; de enseñar, asesorar, poner en práctica ideas que parecen imposibles… Ese es nuestro trabajo diario y nuestras pequeñas batallas.

Peleamos por el reconocimiento de la función de comunicación en todas sus vertientes. De ello son testigos tantas y tantas empresas, instituciones, compañeros y profesionales que han transitado con nosotros y nos han dado su confianza, año tras año, desde marzo de 1999.

Silvia Albert in company es toda una marca, sin duda; una marca que nos ha acompañado a lo largo de todo este tiempo y que nos ha hecho crecer, aprender, aportar. Empezamos como una empresa personalista y pequeña que cuidaba, sobre todo, la relación con los medios de comunicación. Pero hoy, todo eso ha cambiado y nosotros también.

Ahora somos una agencia con un equipo multidisciplinar y carismático; cantera de profesionales bien preparados, bien formados y convencidos de lo que hacemos, de cómo lo hacemos y de por qué lo hacemos. De las relaciones con medios a la comunicación global, la incorporación de herramientas y conocimientos de tecnología, diseño, pensamiento, creatividad, contenidos, entornos digitales, nuevos formatos… Algunos lo llaman comunicación 360.

Pero somos mucho más que una pequeña agencia de comunicación ligada a un nombre propio. Aquí ya hay muchos y poderosos nombres propios que requieren su espacio: dos Rosas, Natalia, Carlos, Eduardo, Teresa, tres Cristinas, Pedro, Laura, Mónica, Isabel, Gonzalo, Sara, Gabriel, Joan, Pupe, Oliver, Jesús, Raquel, Enrique… Un equipo extraordinario capaz de trabajar por, para y con todos nuestros clientes con múltiples enfoques y variadísimas capacidades.

En algún lugar leí recientemente que los buenos líderes son aquellos que cambian cuando las cosas van bien. Y a nosotros nos va bien, muy bien. Silvia Albert in company se ha quedado pequeña como marca para tanto talento, tanto conocimiento y tanta experiencia. Y este es el momento, nuestro momento. Por eso hemos decidido que es ahora cuando hay que dar un paso más y acoger todo este talento en una nueva realidad, más potente, realista y coherente, y que refleje realmente lo que de verdad somos.

El secreto de nuestro éxito es algo que nunca debemos olvidar: el valor del trabajo bien hecho, de la excelencia, de la atención al detalle, de la importancia de las pequeñas cosas que son capaces de cambiar el rumbo de los acontecimientos… Porque somos pequeños, pero no invisibles; porque sin nuestra labor y presencia la comunicación no fluye. Es de ese espíritu del que ha nacido nuestra nueva marca: comma.

agencia comma

Se abre una nueva y fascinante etapa en nuestra empresa.

Una coma es uno de los signos de puntuación más importantes de nuestro lenguaje. Con ella podemos cambiar el significado de las cosas, condenar a muerte a un penado o salvarlo, dejar patente la formación o ausencia de ella del narrador… La coma en una frase es como la comunicación en una corporación, clave.

La coma es un elemento fundamental de nuestra principal herramienta de trabajo: el lenguaje, este con el que trabajamos cada día y sobre el que sustentamos nuestra tarea asesora. Los contenidos, los buenos contenidos, deben ser de calidad, en la forma y en el fondo. Y la coma es protagonista. La coma es también universal: se pronuncia igual en español y en inglés y nos permite un pequeño guiño tramposo: coma con dos emes para acoger la palabra mágica ‘comunicación’ en su vertiente más breve: comm. La coma es sutil pero decisiva: indica un dominio experto del lenguaje, y al mismo tiempo nos permite exprimir al máximo nuestra creatividad para darle la vuelta a una idea, y sorprender. Algo que nos encanta hacer.

No vamos a renunciar a nuestro verde corporativo, ese al que tanto han seguido muchas empresas y organizaciones del sector, porque creemos que va unido a nuestra forma de ver la vida. Y, recurrimos al negro para mostrar fortaleza, seguridad y coherencia y para que todo sea más fácil.

A partir de ahora Silvia Albert in company es comma. Porque no es lo mismo “Te deseo cariño” que “Te deseo, cariño”. Porque la comma sí importa.

Silvia Albert

Silvia Albert

Directora general / Agencia comma

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