Hoy en día el uso de internet está ampliamente extendido y con él el uso de las redes sociales. Según uno de los últimos informes [el Global Digital Report 2018], más de 4.000 millones de personas utilizan la red de redes, de las que cerca de 3.200 millones son usuarios activos de las redes sociales (En España, unos 27 millones). Una realidad que ha transformado por completo la forma en la que nos comunicamos a todos los niveles.

Hemos pasado de los mensajes de texto (SMS), que costaban en torno a un euro por envío, a las miles de historias en vivo (los stories) gratuitas que lanzamos vía redes sociales. Diferentes formas de comunicación que han impactado directamente en el marketing digital de las compañías.

Alcanzar a tu público nunca ha sido más fácil y más difícil, al mismo tiempo, independientemente del sector del que estemos hablando. De las cinco horas y 20 minutos que los españoles gastamos en internet a diario, más de una hora y media estamos en las redes sociales.

Por tanto, conocer cómo evolucionan los social media y su impacto en los hábitos de los usuarios son claves para afrontar la comunicación empresarial y poder acceder a nuestras audiencias. Repasamos cinco desafíos a los que hacer frente: 

 

1.- Agilidad para adaptarse a las novedades

Cada red social es distinta y es importante jugar según las reglas del juego de cada una de ellas. Mientras que Facebook ha tuneado su algoritmo de tal forma que se hacen cada vez más necesarias las campañas de publicidad para conseguir cierta visibilidad, Twitter es un excelente foro profesional en el que debatir ideas o publicar frases claves de encuentros interesantes.

Por su parte, Instagram y Snapchat -con sus Stories– han abierto nuevas reglas de temporalidad permitiendo publicaciones de 24 horas de duración, por lo que es importante reaccionar con cierta inmediatez. Y las plataformas que permiten transmisiones en vivo como Facebook, YouTube, Periscope, Snapchap o Instagram son inmejorables para compartir eventos y generar comunidad.

Si las redes sociales son canales para conectar con tu audiencia, tienes que adaptarte a la forma y modelo de lo que ellos consumen. ¿Publicaciones, campañas de publicidad, entretenidos debates, historias cortas en formato vídeo, retransmisiones en streaming o imágenes divinas?

Cada empresa debe plantear una buena estrategia de comunicación digital, con objetivos y KPIs realistas y alcanzables, adaptándose a los formatos que consume su público.

 

2.- Personalizar historias conectando redes

Precisamente esta diversidad de redes y formatos hace que podamos explotar mejor las historias que tenemos que contar conectando unas redes con otras. Si tienes varios perfiles sociales, ya no hay que limitarse a compartir la historia en Facebook o utilizar los 280 caracteres de Twitter, sino que podemos transmitir un evento en directo por Periscope o Facebook Live, crear unos memes o gifs con resúmenes, convocar por Twitter o stories de Instagram, crear fragmentos de vídeo o inscribir a los usuarios mediante un bot en el Messenger de Facebook, entre otras. O quizás solo debas tener presencia en una red social.

Pero es fundamental no desperdiciar ninguna de las funcionalidades que ofrecen cada una de ellas. Muchas marcas se están centrando en Instagram, la red que más ha crecido (actualmente, cuenta con 813 millones de usuarios mensuales, cerca del 60% personas entre 18 y 29 años, y con 250 millones de usuarios diarios de IG Stories). En ella puedes crear un contenido divertido, orientado a un público más joven, que se presta a interactuar de forma sencilla con los usuarios.

Si le sacamos el máximo partido, estaremos comunicándonos con nuestras audiencias y podemos, incluso, generar interacción entre los públicos de nuestras redes, ampliar nuestra comunidad e incrementar el tráfico a nuestra web.

Hay múltiples posibilidades, lo interesante es generar oportunidades de comunicación exprimiendo nuestros recursos.

 

3.- Combatir la disminución del alcance orgánico

Las continuas novedades y cambios en los algoritmos de Facebook e Instagram constituyen un verdadero quebradero de cabeza para las organizaciones que están presentes en estas redes. Mantener a una comunidad cuando ésta ve un porcentaje escaso de tus publicaciones, por muy creativas y llamativas que sean, es complicado.

Y es que la gratuidad de las redes sociales tiene su lado oscuro, cada vez más visible, y se están convirtiendo en plataformas de Pay-2-Play para que las marcas paguen para promocionar sus noticias, servicios o productos.

Facebook es la principal red social en cuanto a penetración, con 1.470 millones de usuarios diarios activos, según sus propios datos, pero desde que decidieron ir jugando con su algoritmo, solo entre el 2% y el 3% de los que son fan de una página de empresa consiguen ver su contenido en su timeline de forma orgánica.

Para hacer frente a esta caída no hay una fácil solución. Desarrollar campañas de publicidad muy segmentadas es una de las opciones que está dando buenos resultados, es asequible y te permite llegar a tu público objetivo.

La clave está en generar muy buen contenido, con buenas colaboraciones que enganche a tu audiencia. De ese modo, podrás hacer frente al algoritmo.

 

Active_users_of_social_networksFuente: Statista

 

4.- ¿Estar conectado 24/7? ?

Otro reto de la comunicación es hacer frente al último mantra empresarial para estar en redes sociales: conexión 24/7. Es decir, estar disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana. ¡Error! Estar todo el día en las redes no implica efectividad comunicativa, a no ser que estés ofreciendo precisamente un soporte ‘ininterrumpido’ de atención al cliente válido en el caso de una compañía aérea, por ejemplo.

Es importante ser realista y marcar un calendario de actuación “flexible” para poder estar conectado en redes y atender a una estrategia efectiva de comunicación en social media que no consuma todo nuestro día. En ese sentido, el tiempo dedicado a las redes debe incluir: una escucha activa sobre nuestras principales keywords; participación en la conversación o lanzamiento de debates que aporten valor; medición de resultados; y búsqueda de nuevas ideas.

No por estar más tiempo en las redes vamos a comunicar mejor ni a ser más efectivos. Escucha, implícate y aporta valor.

 

5.- Los empleados son un gran activo ¡aprovéchalo!

Mucho se ha hablado sobre la viabilidad de obligar a los empleados a tener perfiles en las redes sociales y a utilizarlos a favor de la compañía. Debates al margen, un excelente punto de comunicación interna es la implementación de una sólida cultura digital en las empresas a todos lo niveles.

Empleados contentos y con sentido de pertenencia pueden ser unos excelentes aliados a la hora de conseguir difundir mensajes, campañas o lanzamientos, sin necesidad de imponer ninguna obligatoriedad. Se trata de establecer una cultura interna en coherencia con la comunicación externa utilizando las vías que mejor se adapten a cada organización. Con formaciones en cadena, creando planes ad hoc de desarrollo profesional, contando con un comité directivo digitalmente comprometido e, incluso, como defiende Rosa Matías, incluyéndolo como parte de los incentivos laborales.

Los colaboradores comprometidos con la comunicación digital de la empresa son su mejor altavoz en las redes sociales.

 

Lo cierto es que todavía hay muchas empresas despistadas que consideran que las redes sociales sirven para vomitar su información y esperar milagros. Pero esto va de escuchar, generar contenido que aporte valor a los usuarios, participar y formar parte de la conversación, debatir ideas, interactuar y compartir comentarios. Y no es que todas las empresas tengan que saber hacerlo, para eso estamos las agencias de comunicación porque, como dice Vilma Núñez,: “El mayor error es poner a inexpertos a jugar con la comunicación online”.

¿Qué más retos crees que presentan las redes sociales a la comunicación empresarial?

 

 

Mónica Bernardo

Mónica Bernardo

Consultora senior / Social media / Agencia comma

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