La muerte en directo en las redes sociales parece ser, por desgracia, un nuevo fenómeno al que poco a poco tendremos que ir acostumbrándonos. Nada tienen que ver los primeros casos que se dieron hace algunos años, con personas que dejaban notas de despedida en Twitter o compartían fotos en Facebook de algún asesinato, con lo que ocurre ahora: actualmente el vídeo en directo en redes sociales es tendencia y ello conlleva que el la muerte pueda retransmitirse en vivo.

Tal es así que hay varios casos recientes en los que hemos podido asistir a muertes en directo en las redes sociales. Solo hace algunos días, una joven grababa y retransmitía su propio fallecimiento a través de Facebook live, al distraerse y perder el control de su vehículo mientras miraba de reojo un mensaje que acababa de recibir.

Muerte en directo en las redes sociales: ¿nos hemos vuelto tontos?

No. Para nada. Tontos ya somos, y bastante. Lo que ocurre es que las plataformas digitales de comunicación nos permiten retransmitir la vida en directo y la muerte también empieza a tomar protagonismo en nuestro exhibicionismo diario en los medios sociales. Los fallecimientos en directo en redes sociales muestran nuestro funcionamiento personal: a pesar de que ya ha habido varias campañas en las que se alerta de lo peligroso que puede ser retransmitir en directo un trayecto al volante, como la que protagonizó recientemente Ashley Waxman Bakshi, una de las blogueras y youtubers más conocidas de Israel, atendemos a una suerte de locus de control interno, a través del cual creemos que “eso no me va a pasar a mí”.

De hecho, ese es el motivo por el cual muchas campañas de prevención no funcionan. Creemos que los demás son menos responsables que nosotros, que tenemos el control y que jamás nos ocurriría algo así. Prácticamente a ninguno de nosotros se nos pasa por la cabeza que algún día pudiésemos emitir nuestra muerte en en directo en las redes sociales.

Sin ir más lejos, acabo de venir de dejar a mis hijos en el colegio y muchos de los padres que se acercaban lentamente a la entrada con sus coches iban leyendo el móvil a la vez que conducían, ofreciendo un ejemplo poco edificante 🙁

muerte en directo en las redes sociales

Muerte en directo en las redes sociales: más allá de las imprudencias al volante

Aunque las imprudencias al volante pueden ser las causantes de que podamos presenciar fallecimientos en directo en plataformas de social media, no se trata, ni mucho menos, del único caso. Muchos de nosotros hemos podido leer en los últimos años cómo algunas personas han muerto al hacerse selfies en situaciones arriesgadas. De hecho, en Hipertextual han publicado hace poco un interesante estudio sobre las ‘muertes por selfies’.

En estos casos no podemos hablar estrictamente de muertes en directo en las redes sociales, pero las 49 víctimas registradas en el estudio nos dan pistas de que conductas irresponsables mezcladas con hábitos habituales asociados a las redes sociales pueden tener consecuencias letales. Además, si tenemos en cuenta que el vídeo en directo es una de las tendencias en comunicación en 2017, es cada vez más probable que podamos asistir a un óbito en directo en las redes sociales.

¿Te has planteado que algunos comportamientos cotidianos podrían llevarte a difundir tu muerte en directo a través de las redes sociales?

 

Oliver Serrano

Oliver Serrano

Consultor senior / Social media / Agencia comma

Leave a Reply