El otro día coincidí con un Dircom de una compañía farmacéutica que estaba tremendamente decepcionado porque desde dirección general le habían impuesto trabajar con una agencia de comunicación que a él no terminaba de convencer. Su reacción, antes de darles una oportunidad, fue decir: no voy a confiar en ellos, porque seguro que esto va a salir mal. Total para tener que cambiar en unos meses”.

Tras hablar con él no pude menos que reflexionar cómo es posible que después de que una empresa haya decidido contratar a una agencia de comunicación la empresa no le saque partido por no saber hacer (en ese caso ni siquiera intentar) que la maquinaria entre ambos funcione.

Casi siempre ocurre por razones sumamente tontas: no han contratado la que yo quería, no quiero compartir la información porque me dejarán en evidencia, las decisiones sólo las tomo yo y solo quiero que ejecuten mi plan… pero nunca lo suficientemente sólidas como para poner en peligro esa relación.

Sea como fuere, desde mi punto de vista creo que lo importante es aceptar lo que hay y tratar de buscar la manera de formar equipo y remar todos en la misma dirección. Y eso sólo puede conseguir si existe un clima de confianza entre compañía y agencia con una relación de verdaderos aliados.

Aquí van tres claves que considero fundamentales para que esa relación se vea fortalecida desde el principio:

1. Conocer el valor de la comunicación: Muchas veces la persona que se tiene que encargar de gestionar la comunicación de la empresa no sabe de comunicación o incluso viene de otro departamento. Otras sí lo es, pero en cualquier caso es fundamental entender lo que es la comunicación, el valor que debe ocupar en la empresa y cómo funciona. De este modo, podrás valorar y entender la labor que desempeñan las agencias y empoderarás el departamento de comunicación dentro de la compañía.

2. Dejarse asesorar: Ofrecer toda la información disponible y contar con la visión y consejo de tu agencia siempre tiene un plus añadido. El hecho de confiar en su criterio no resta valor a las decisiones del Dircom, sino que ofrece una nueva perspectiva que quizá no se había contemplado o que está basada en la experiencia y conocimiento del sector.

3. Agilidad en la toma de decisiones: Quien se dedica a esto de la comunicación sabe que los momentos se pintan calvos. Igual que no tiene sentido elaborar una nota de prensa de un evento un mes antes de que se celebre (para que pase las validaciones pertinentes –que, por desgracia, ocurre– :-O), tampoco se debería salir al paso de rumores de despidos o atender a los medios en una crisis empresarial varias semanas después del hecho. La comunicación es fugaz y requiere de mucha agilidad para que todo funcione como un reloj suizo aunque con el control necesario para no cometer errores.

Estas son algunas de las prioridades que no hay que olvidar a la hora de hacer un equipo sólido entre compañía y agencia de comunicación. ¿Coincides o crees que son otras? Te invito al debate.

Mónica Bernardo

Mónica Bernardo

Consultora senior / Social media / Agencia comma

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