A las puertas del Día Internacional de la Mujer, está en boca de todos hablar de feminismo y de desigualdades de género. El periodismo es un área profesional que no se escapa a esta diferencia de sexos ya que pese a que hablamos de una profesión predominantemente femenina, la mujer tiene una escasa representación en puestos directivos.

Al margen de meras impresiones o suposiciones, con los datos en la mano y las evidencias sobre la mesa, el Informe de la Profesión Periodística 2017, elaborado por la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), destaca como principal conclusión que “en el periodismo español existe una discriminación hacia las mujeres, pese a que suponen dos terceras partes del total de los profesionales”.

Una conclusión sustentada en que, pese a esa mayoría numérica femenina, solo el 27% de las mujeres ocupan puestos directivos en los medios de comunicación españoles. Dato que está en consonancia con el mayor número de parados en la profesión que también corresponde a las mujeres (64%); así como el mayor número de trabajadores sin contrato en periodismo; y el mayor número de autónomos que colaboran con los medios.

Teniendo en cuenta que el 45% de los periodistas autónomos cobra menos de 1.000 euros al mes, el problema salarial se incrementa aún más en el lado femenino de la profesión. Por tanto, si eres mujer, periodista y autónoma la situación se complica, y mucho. (ver tabla del final).

 

Aunque dos tercios de los periodistas españoles son mujeres, solo el 27% de los puestos directivos en los medios de comunicación están ocupados por mujeres

 

 

En lo que se refiere al ámbito empresarial, las tornas cambian, ya que la mayor parte de los puestos de responsabilidad en los departamentos de comunicación está ocupados por mujeres (52%), frente al 48% dirigidos por hombres. Si bien es cierto que la tendencia en años anteriores era inversa.

Me resulta de especial interés destacar es que el motivo que se apunta, con cierta asiduidad, como causa de que las mujeres no accedan a los puestos directivos es por problemas con la conciliación familiar. Sin embargo, esta investigación evidencia la falta de veracidad de esa aseveración, ya que solo el 28% de las periodistas españolas encuestadas han señalado este como el motivo principal que ha frenado su ascenso profesional; un porcentaje similar al de hombres periodistas que indicaron la misma causa (23%).

En este sentido, Luis Palacio, autor del estudio, lanza como hipótesis que la explicación de la descompensación de género en los puestos directivos puede estar en que las áreas de gestión de los medios de nuestro país también están en manos masculinas. Una idea de peso basada en los datos del Libro Blanco de la Prensa de 2016, en el que se puso de manifiesto que de los 80 diarios impresos de AEDE, solo ocho tenían una mujer al frente, y solo tres mujeres en su gerencia.

 

A las mujeres se nos permite ser periodistas pero las probabilidades de alcanzar un puesto directivo en un medio de comunicación son realmente escasas

 

Podríamos concluir que, en periodismo, a la mujer se nos permite estudiar la carrera, se nos permite trabajar como periodista, pero las probabilidades de que alcancemos un puesto de responsabilidad en un medio de comunicación son realmente escasas, y lejanas al umbral del 40% que establece la Ley de Igualdad.

Cuesta encontrar a una mujer al frente de un periódico, o a los mandos de un grupo editorial y, aunque han cambiado algo las cosas, es alarmante la brecha que aún sigue existiendo. Aunque más alarmante es ver como una gran proporción de la sociedad aún no sabe de lo que va esto y, lo que es peor, ni quieren saberlo.

Da vértigo escuchar relatos de personas que no saben de qué hablamos cuando hablamos de feminismo y de la huelga del 8 de marzo (pese a que el 82% de la población cree que hay motivos más que justificados).

 

Hablamos de mujeres libres en un mundo libre, con libertad para elegir. Porque si las mujeres paramos, se para el mundo

 

Pero si hay que recordarlo, lo recordamos: hablamos de tener las mismas oportunidades, hablamos de poder elegir, hablamos de equiparación salarial, hablamos de acabar con la violencia machista, las agresiones y la opresión, hablamos de condenar las humillaciones y el menosprecio laboral, hablamos de terminar con los micro-machismos cotidianos, hablamos de romper el techo de cristal, hablamos de mujeres libres en un mundo libre.

Hablamos de respeto, porque si las mujeres paramos, se para el mundo. Y al que no le quede claro debería leerse el Manifiesto 8M#LasPeriodistasParamos 

¡Feliz Día Internacional de la Mujer! 😀

 

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