Hoy, 1 de marzo de 2018, hace 19 años que empezamos esta aventura profesional de crear LA agencia de comunicación. 19 años de trayectoria aguantando tormentas, crisis, bajones, éxitos, innovaciones, transformaciones… Cada año por estas fechas, me entra una especie de morriña cumpleañera que suele dar como resultado un post bastante cargado de emotividad, lo que puede resultar bastante cargante para los lectores.

Pero bueno, una tiene una edad en la que se puede permitir ciertos lujos, uno de ellos ser tan blandita como se quiera, o decir lo que a una le plazca siempre y cuando no sobrepase los límites del respeto.

Hoy no voy a hablar de lo maravillosos que han sido estos años, porque lo han sido; ni del pedazo de equipo – humano y profesional- que me ha acompañado, que lo es; ni de los clientes que nos han dejado hacer y con los que hemos hecho (y hacemos) grandes cosas, que los ha habido y magníficos; ni de los que no han entendido nada y se fueron sin entenderlo…, que también, haberlos haylos. No voy a hablar de incomprensiones, zancadillas ni traiciones, porque son parte de la vida que te permiten aprender del error. Tampoco voy a hablar de la soledad del emprendedor ni de lo lejos que vemos los empresarios de este país una ley justa que regule sin trampas la relación entre empleado y empleador. No siempre somos los malos.

No, hoy no va de esto mi post. Hoy, 19 años después, quiero hablaros de capacidades y de tamaño. Y os preguntaréis: ¿qué tiene que ver la velocidad con el tocino? ¡Pues mucho!

Silvia Albert in company es un pequeño grupo de comunicación que agrupa a las agencias SAB comunicación empresarial y Factoría de Relaciones Públicas; al estudio de diseño Global Design; y a la consultora de talento en comunicación wellcomm. En total somos un equipo formado por 20 personas con perfiles muy diversos y complementarios: periodistas, diseñadores, abogados, documentalistas, ingenieros… Nuestra filosofía es hacer fácil lo difícil y estar tan cerca de nuestros clientes que pasemos a ser parte de ellos de una forma natural y fácil. Huimos de los lugares comunes tales como “traje a medida”; “somos tu socio”, “nadie mejor que nosotros para entenderte”, bla, bla, bla… Nuestro único aval es el trabajo diario y la experiencia, que ponemos al servicio del objetivo común. Por eso, nuestros clientes se convierten en compañeros, y nosotros en parte de ellos.

Así pues, tenemos un amplio abanico de capacidades, visiones, enfoques… que enriquecen el trabajo diario y que nos permite mirar los objetivos y retos desde muy diversas perspectivas. Si a eso le sumamos el tamaño, nos da como resultado una estructura ágil y flexible capaz de escuchar, aprender, adaptarse, innovar, evolucionar, pensar y adelantarse a lo que está por llegar pero ahora ni imaginamos.

Debo confesar que todavía me sorprende leer frases como las del presidente del mayor grupo de relaciones públicas del mundo, Edelman, en las que afirma que “ha llegado la hora de que las agencias de Relaciones Públicas evolucionen”. ¿Ahora? ¿Debe la agencia de comunicación ver su cuenta de resultados desplomarse año tras año para tomar conciencia del momento que estamos viviendo? ¿Llegan ya tarde estos gigantes pesados para entender que el mundo ya no es como era? ¿Les ocurre lo mismo que a los grupos mediáticos que siguen insistiendo en un periodismo caduco y por desaparecer? En lo que si estoy de acuerdo con el Sr. Richard Edelman es que sus competidores ya no van a ser Weber Shandwick o Ketchum; o, por lo menos, ya no solo. El universo de la agencia de comunicación ha cambiado.

Hace apenas un mes que presentamos Perspectivas wellcomm de la comunicación 2018, nuestro informe anual de tendencias en comunicación que este año ha cumplido su novena edición. En esta ocasión, hablamos de blockchain y comunicación, algo tan verde como real pero que nos impactará de lleno queramos o no. No voy a decir que hemos estado cual Quijotes batallando contra molinos de viento pero que la comunidad comunicadora no quiere ni oír hablar, de momento, del tema, sí.

Pero, no importa. Si en nuestra (pequeña) mano como agencia de comunicación y mucho más está transmitir la energía suficiente para activar consciencias y agitar un poco el sector, que no quede. Tenemos por delante otros 19 años, o más, ¡quién sabe!, pero que nosotros estaremos allí, seguro.

 

Silvia Albert

Silvia Albert

Directora general / Agencia comma

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