Tengo buenas noticias… Este post no habla del Covid. Queremos hablar esta semana en el blog comma de uno de los temas clave en el mundo de la comunicación corporativa: las diferencias entre comunicación estratégica y comunicación táctica, y las razones por las cuales ambas deben ser partes necesarias y complementarias si queremos alcanzar los objetivos que buscamos.

Y es que este año ha sido sin duda uno de los más retadores que recordamos en la agencia, por no hablar de los desafíos que hemos tenido que afrontar en el terreno personal y emocional. Al mismo tiempo, nuestra actividad diaria ha sido de lo más frenética, y algo que nos ha llamado la atención durante estos meses es el corroborar que hay ciertas costumbres que nunca cambiarán en este mundo de las agencias de comunicación… Una de ellas es el recibir solicitudes de servicios por parte de empresas y organizaciones que, a veces, no parecen tener claro (o no han tenido tiempo de pararse a reflexionar) en qué consiste exactamente la labor de una consultoría estratégica de comunicación, y qué tipo de elementos componen nuestro trabajo. Este post habla de dos aspectos clave que es importante conocer: la estrategia y la táctica.

Me gustaría dirigirme directamente a ti, lector o lectora; ya seas dircom, CEO de una pequeña o gran compañía, responsable de marketing… Que has llegado a este blog con la intención de comprender mejor qué tipo de comunicación (o qué tipo de agencia) necesitas para ayudarte a resolver esa inquietud a la que te cuesta poner nombre… Y es que la nuestra es una profesión en cambio permanente, que evoluciona al mismo tiempo que lo hace la sociedad, algo sobre lo que hemos escrito largo y tendido en este espacio. Sin embargo, los cimientos que sustentan el buen hacer de los profesionales de la comunicación no han variado demasiado en las últimas décadas, y tienen que ver en parte con la habilidad al combinar de forma eficaz una mente estratégica, que sabe pensar en el largo plazo y conectar conceptos e ideas, y un cerebro ejecutivo capaz de traducir esa estrategia en acciones tácticas eficaces y coherentes.

La clave: contar con una estrategia que guíe y unas tácticas que funcionen

En comma somos, sobre todo y ante todo, estrategas. No nos cansamos de repetir que la estrategia debe ser la columna vertebral que sostenga toda la actividad de comunicación de una organización. El elemento estratégico es el que realmente aporta valor a una consultoría que quiera ser útil y sumar a los objetivos de negocio de cualquier compañía. Ahora bien… diseñar una estrategia de comunicación corporativa ambiciosa, original y coherente y quedarse ahí, en el limbo del pensamiento y las buenas intenciones, no sirve de mucho. Una visión estratégica solo es efectiva cuando se traduce en tácticas efectivas: campañas y acciones multicanal bien planificadas, llevadas a cabo de forma ordenada y eficiente, con unos objetivos concretos y medibles. Por eso, una de nuestras prioridades es ofrecer un rango amplio de servicios que puedan cubrir todas las posibles necesidades comunicativas de una organización, y contar con las capacidades y especialización necesarias para poder escoger las tácticas más adecuadas y convenientes para cada cliente, y para cada estrategia.

Por ejemplo, elegir si tu actividad de comunicación debe desarrollarse principalmente en las redes sociales para hacer llegar tu mensaje, idea o producto a un nicho de población específico que resulta clave para tu negocio será una decisión estratégica. Escoger qué plataforma usar, en qué formato o formatos elaborar las campañas, cuál será el contenido y la duración… serán decisiones tácticas que deberán tomarse con el criterio de optimizar recursos y maximizar resultados, y que podremos tomar además con enfoque oportunista si consideramos que una fecha concreta o una temática específica nos brindan la opción de alcanzar de forma más eficaz a nuestro target. Lo que no tiene sentido es lanzar de repente de la nada una campaña en Instagram, por mucho que pensemos que es de lo más creativo o porque coincide con el Día Internacional de… y por lo tanto va a atraer mayor atención, si esta campaña no forma parte de una estrategia planificada y cumple una misión específica, consensuada y coherente dentro de esa estrategia.

Una agencia que es capaz de idear la mejor estrategia de comunicación sobre el papel, de plasmarla de manera seductora y atractiva en una propuesta llamativa y original, pero luego no tiene capacidad o expertise para arremangarse y convertir esa teoría en práctica no será un buen aliado estratégico para tu empresa. Del mismo modo, un equipo de comunicación que se limita a ejecutar acciones como pollo sin cabeza, una detrás de otra, sin cohesión y sin estar enmarcadas en una estrategia planificada que persiga objetivos específicos y medibles, no te ayudará tampoco a alcanzar la reputación ni el posicionamiento que persigues.

Desde comma te recomendamos que recuerdes esto al tomar decisiones sobre tu actividad presente y futura de comunicación. Y, por supuesto, que te asesores siempre por equipos expertos para decidir qué camino elegir y qué herramientas utilizar para llegar a tu destino.

Imagen: pexels



 

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Laura Seoane

Laura Seoane

Consultora senior / Agencia comma

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