Todas las compañías son conscientes de que crear un producto innovador y diferenciado es una condición necesaria, pero no suficiente para triunfar su mercado de referencia. Hay que saber comunicarlo y es imprescindible desarrollar una relación adecuada y fluida con el ecosistema en el que se desenvuelve la empresa. En definitiva, las sociedades necesitan comunicar y gestionar la interacción y su exposición con el entorno donde las compañías aspiran a convertirse en un referente para clientes, socios, competidores, proveedores y otros stakeholders.

En su camino hacia el éxito, las empresas tienen necesidades parecidas a las personas: necesitan certidumbre, para planificar sus inversiones y sus objetivos de negocio; cierto grado de incógnita, para identificar nuevas oportunidades; trascendencia, entendida ésta como el sentirse especiales, ser tenidas en cuenta e identificadas como un referente y, por supuesto, crecer.

Todo esto no se logrará sin la puesta en marcha una sólida estrategia de comunicación. Un plan que requiere contar unos KPI definidos con precisión, que enfoquen a todos los departamentos de la empresa en la misma dirección, que sean útiles para situar a la compañía en un nivel superior, pero al mismo tiempo, realistas y alcanzables. Una estrategia de comunicación debe además proporcionar resultados en los tres horizontes temporales: corto, medio y largo plazo. Una tarea tan relevante no puede ser algo que lleve a cabo un directivo cuando tiene un “hueco libre”, o como una más de las tareas que forman parte de sus cometidos.

La comunicación es el puente a través del cual la empresa se relaciona con la sociedad, se da a conocer, define su imagen de marca, su identidad y su reputación. Por eso, hay que darle y prestarle la relevancia que se merece; o si no, resultará completamente inefectiva. Y, al mismo tiempo, no se puede confundir marketing con comunicación o enfocarla como una especie de publicidad gratuita. Es un trabajo que requiere dedicación completa y es una inversión, no es un gasto. Y ahí es donde entran en juego las agencias profesionales, que se pueden convertir en el aliado clave en la persecución del éxito empresarial. A continuación, vamos a abordar qué ventajas aporta para una empresa contratar a una agencia de comunicación:

Un equipo completo y multidisciplinar de expertos

agencias de comunicaciónExternalizar la comunicación a través de una agencia da a las empresas el acceso a un equipo multidisciplinar de expertos especializados en los diversos ámbitos de la comunicación dedicados a su servicio, con amplia experiencia en el sector y atentos a identificar las nuevas tendencias, lo que permite alcanzar los objetivos marcados de una forma más efectiva y eficaz. En suma, contratar a una agencia de comunicación permite una mejor asignación de los recursos económicos, de tiempo y de personal.

Objetividad y amplitud de miras

La agencia de comunicación es más que un proveedor, es un partner. Es un socio para la empresa, que aporta una visión más objetiva de las necesidades de comunicación de la compañía y de cómo optimizar la comunicación de los objetivos de negocios. El trabajo de una agencia de comunicación va más allá de la mera gestión de las relaciones con la prensa, encontrando nuevos formatos adaptados a las necesidades cambiantes de las empresas.

Permite a la empresa centrarse en su verdadero expertise

Una de las claves de la eficiencia empresarial es que cada uno de sus integrantes pueda centrarse en aquello que realmente se le da bien y puede aportar valor añadido. No tiene sentido que un desarrollador de producto distraiga una parte esencial de sus energías en algo en lo que no es un verdadero experto, como es la comunicación. Al delegar en la agencia las tareas de comunicación, no solo los directivos de las compañías pueden centrarse en su core business, sino que, además, sus resultados se ven mejorados por la manera en que la agencia trabaja sobre ellos para comunicarlos a la sociedad, multiplicando así el rendimiento. Todo producto necesita su storytelling y los mejores profesionales para construir ese argumento de forma coherente y efectiva son las agencias de comunicación.

La relación con los medios de comunicación

agencias de comunicación

Un diálogo abierto y fluido con la prensa siempre redundará en beneficio de las empresas. Sin embargo, gestionar las relaciones con los periodistas nunca es un asunto sencillo. En este aspecto, una agencia de comunicación resulta un aliado muy poderoso, su agenda de contactos permite desarrollar la mejor relación posible con los medios, aquella que está basada en el respeto y la confianza mutuos y que abre puertas, en lugar de cerrarlas.

Comunicación de crisis

Las crisis son el bautismo de fuego de las empresas, tarde o temprano todas las compañías de cierto tamaño pasan por una. Pero una crisis mal gestionada desde un punto de vista de comunicación puede llevarse por delante un proyecto que, en otras circunstancias, no solo podría haber sobrevivido, sino incluso fortalecerse. Igual que una operación corporativa no se pone en manos del primero que pasa, la gestión de una comunicación de crisis debe ser asumida por verdaderos expertos.

Uno de los errores más habituales es ver la comunicación como una molestia incómoda, un gasto que no aporta nada en ventas y consume tiempo y recursos. Nada más lejos de la realidad. Como decíamos al principio, la comunicación debe ser enfocada como una inversión que multiplica de manera exponencial los resultados y es una piedra angular para los objetivos estratégicos de la empresa. Y para que así sea, nada mejor que confiarla a quien mejor sabe ejecutarla, las agencias de comunicación.




 

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Fernando Martínez Badás

Fernando Martínez Badás

Consultor senior

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